
Hace años intenté probar el yoga. Fui a una clase genérica en un gimnasio de polideportivo. Llevaba años practicando esgrima de alto rendimiento (15 horas de entrenamiento por semana). No me gustó, pensé que era demasiado suave para mí. Años mas tarde, en Toulouse, mi amiga Eva quería practicar para empezar a dar clases de yoga, así que le di otra oportunidad, esta vez las posturas eran más exigentes ya que eramos un grupo de personas bastante activas y jóvenes. Desde entonces es «mi deporte base».
Considero que es una disciplina ideal ya que trabaja la fuerza (en contracción excéntrica, la forma más eficiente), la movilidad, la flexibilidad, la respiración, la consciencia corporal, la postura, y hasta el cardio. Además suele incluir una pequeña sesión de relajación al terminar la sesión.



El yoga es una práctica milenaria originaria de la India que combina posturas físicas, técnicas de respiración, meditación y filosofía ética para promover el bienestar físico, mental y espiritual.
Beneficios:
- Físicos: mejora la flexibilidad, fuerza, postura y equilibrio. Puede aliviar dolores crónicos y reducir el estrés físico.
- Mentales: disminuye la ansiedad, mejora la claridad mental y promueve la relajación.
- Emocionales: ayuda a gestionar el estrés, aumenta la auto-conciencia y fomenta una actitud positiva.

Yoga en silla
El yoga en silla adapta posturas clásicas con una silla, haciéndolo accesible para todas las edades y niveles. Aporta beneficios físicos y emocionales: movilidad, fuerza, mejor postura y reducción del estrés.
